11 jun. 2014

siempre a favor de la vida!

En mi segunda consulta con la gine de las ecos se me aviso de que estaria invitado a la consulta uno de los profesores del hospital, que ya os dije que es un hospital universitario. Por lo visto es el mejor profesor de la ciudad.
Me dijeron que mi marido deberia acompañarme a la consulta y que, a poder ser, dejara a los niños a cargo de alguien. Asi lo hicimos.
La ginecologa ya me habia comentado algo. Me comento que en casos como el mio, la mayoria de matrimonios deciden practicar una reduccion, que no es otra cosa que eliminar uno de los embriones para que el embarazo no tenga tantos riesgos como uno triple. Cuando la gine me lo dijo me quedé muy triste, no me cabia en la cabeza que me estuviera comentando algo asi. Luego entendi que es su deber y su obligacion informarme de todo, incluso de aquello que no me va a gustar oir. Acepto que muchos matrimonios decidan practicar la reduccion, aunque no lo comparto. Yo, desde luego, jamas lo haria. Lo tenia clarisimo desde el primer momento. Otro asunto seria si corriera peligro la salud de los bebés o la mia, pero esa seria la unica razon para eliminar a uno de los embriones. Solo de pensarlo me pongo mala.
Llegamos a la consulta tranquilos a pesar de lo que esperabamos escuchar. Mi marido y yo estamos convencidos de que estos tres bebés son tres bendiciones, tres regalos que el Señor nos ha mandado, y si El lo ha decidio asi, quién somos nosotros para cambiarlo?. Lo aceptamos desde el primer momento y lo unico que deseamos es tener a los tres con salud y educarles con todo el amor del mundo, junto a sus hermanos.
El profesor empezo explicando los posibles futuros riesgos de mi embarazo. Lo entendimos todo perfectamente. Somos conscientes de que no es un embarazo comun y que el hecho de tener una sola placenta para tres bebés, dificulta aun mas las cosas. Nos explico el Sindrome de transfusion feto-fetal, que en palabras mas sencillas es cuando uno de los bebés le quita sangre a otro bebé y por tanto se desarrolla mas que el otro, dejando al otro con menos alimento. Si este sindrome se complica demasiado, el bebé que recibe mas sangre puede tener problemas de corazon por estar recibiendo mas sangre de la que deberia. Y el que recibe menos, podria no seguir adelante. Fue tan triste escuchar todo eso...
Aun asi, tanto mi marido como yo estuvimos tranquilos. Los dos tenemos mucha fe en el Señor y desde un principio somos tremendamente positivos.
En contra de nuestra voluntad, llego el momento de hablar de la reduccion de un embrion. Pero para nuestra sorpresa, el profesor nos dijo que él solo lo haria en caso de que mi vida o la de alguno de los bebés corriera peligro. Uf!, fue un alivio no tener a un profesional haciendo presion sobre nosotros para practicar la reduccion. Supongo que el miedo me hizo pensar que en algun momento me sentiria presionada en ese sentido. Pero gracias a Di*s no fue asi.
El profesor me hizo una eco y vio que todo evolucionaba bien. Fue muy simpatico y cariñoso con nsootros y me dijo que era una  mujer muy especial por estar pasando por un embarazo de este tipo, algo tan raro y tan maravilloso. Que fuera con cautela por el riesgo que conlleva, pero que estuviera a la vez tranquila y siguiera asi de positiva.
Mi marido y yo volvimos a casa tranquilos y felices.
Y es que es un alivio tan grande cuando sabes que todo va bien...

2 comentarios:

  1. La verdad es que es muy fuerte que te hablen de eliminar a un embrión así sin más... como tú misma dices, tendría sentido si tu vida, o la de los otros dos bebés corriera peligro, y se decidiera descartar al más débil... pero así sin más... yo desde luego tampoco lo haría...

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    1. Bueno, los profesionales saben a lo que nos estabamos arriesgando con un embarazo como el mio y es su deber alertarnos y exponer todas las soluciones posibles. A mi me dijeron también que tengo la suerte de medir 1,80m, ser una grandullona, que es beneficioso en un embarazo como el mio. Pero eso fue lo que paso, nos hablaron de la "reduccion" y lo descartamos desde el minuto 1. Al fin y al cabo somos un matrimonio que tiene a Di*s por encima de todo y de todos y no nos creemos con el derecho de quitar la vida a un ser que Di*s nos ha enviado.

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